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El
Lenguaje coloquial, simple, directo y abreviado muchas
veces por la fuerza de la rapidez, suele ser más
rico y expresivo de lo que exigen las reglas idiomáticas.
El sentido de la súplica, rechazo, aceptación,
agradecimiento, solidaridad, congoja y cuantas manifestaciones
humanas existen, se resuelve en muchos casos con una sola
y colorida frase: ya
pé. Es decir un “ya
pues” abreviado, contundente, que puede
pronunciarse para reemplazar un impositivo ¡basta
ya! O para calmar nuestras angustias con un ya
pé, Señor, perdóname. Un ya
pé dame, que estoy en problemas.
O un ya
pé atiéndeme que estoy apurado.
O ya pé
no me hagas reír más.
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Todas ellas son circunstancias muy distintas pero que el ya pé está a flor de piel, en la punta de la lengua, para salvarnos de cualquier exquisitez lingüística.
Ya
pé es una expresión popular tan pronunciada por todos,
sin excepciones, y que retumba en la voz de los peruanos
en todos los rincones del mundo, al cruzar una frontera,
al reencontrarse con familiares y amigos, al presentarse
en Migraciones. Una expresión inconfundible que
identifica a cada peruano.
Por eso, hemos puesto como
nombre Ya
pé al Boletín Informativo
del Departamento Pastoral de la Movilidad Humana como
muestra de identidad y solidaridad con todos los migrantes,
refugiados y sus familias así como de los turistas. Ya pé,
con la venia de Dios, estará a vuestra disposición
cada fin de mes en nuestro sitio web con la información
más variada de nuestras actividades tanto en el
Perú como en distintos países del mundo.
Con Ya
pé queremos establecer un puente
para mantener contacto directo y permanente con cada uno
de ustedes. Por eso, serán bienvenidos sus comentarios,
sus informaciones, sus cartas, sus solicitudes, sus mensajes.
Ya pé será siempre un medio ameno, confiable, amistoso.
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