Tal como lo habíamos anunciado, el IV Encuentro Binacional de las iglesias hermanas de Ecuador y Perú tuvo lugar los días 1, 2 y 3 de agosto en el distrito de San Jacinto, en Tumbes para coordinar acciones orientadas a mejorar las condiciones de vida de los inmigrantes en la región fronteriza ampliada, en donde residen más de cinco millones de personas. Por Ecuador participaron delegaciones de la Pastoral de Movilidad Humana de los cantones del sur así como de la sede principal de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, que preside Monseñor Néstor Herrera. Y por el Perú, el Departamento de Pastoral de la Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal, que preside Monseñor Daniel Turley y cuyo secretario ejecutivo es el Padre Alcides Salinas.
Acompañaron asimismo, representantes de las diócesis ubicadas en la frontera norte y el Cónsul General de Perú en Machala, Roberto Vélez Arce. La cita ha sido muy fructífera tanto por el intercambio de información y experiencias, cuanto por las acciones conjuntas de acompañamiento que como Pastorales de Movilidad Humana estamos planificando para apoyar a nuestros connacionales involucrados en el hecho migratorio.
Uno de los temas que acaparó el debate fue el Acuerdo de Regularización Migratoria y Laboral en la Región Fronteriza Ampliada, que hasta ahora no ha resuelto las expectativas, sobre todo de los peruanos. Asimismo, se analizaron otros temas sensibles como violencia social y cárceles, trata ilegal de personas y explotación sexual y acompañamiento pastoral. Monseñor Turley evaluó las razones de la migración, señalando como temas puntuales la pobreza y la falta de empleo. |